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lunes, 16 de marzo de 2009

Un precandidato sin corbata. Partido Acción Ciudadana

ESCUCHE ESTE MARTES  17 DE MARZO 2009 AL PRECANDIDATO DEL PARTIDO ACCION CIUDADANA MANUEL  SANCHEZ  EN LA VOZ DEL PUEBLO 

-“oye, pero primero tiene que buscarse un asesor de imagen”.  Estos fueron las primeras palabras que me dijo un amigo cuando le conté que me había inscrito como precandidato. -“¿por qué?”, le respondí, “¿qué tengo que cambiarme?”

Al final les diré qué le respondí.

Ciertamente hace varios días presenté mi postulación como precandidato del Partido Acción Ciudadana (PAC); dichosamente en este partido no nos piden millones para aspirar a algún puesto de elección popular. Algunos costarricenses se han sorprendido, y hasta es posible que no tomen en serio mi aspiración a la presidencia de la República; quizás porque no soy un costarricense que viste de “saco” y corbata, sino de “jeans” y de camisa con mangas arrolladas; y quizás, también, porque no soy conocido, ni de la farándula, ni famoso, y mucho menos un político de esos que aparecen todos los días en los periódicos o en la televisión. Pero esto no me quita méritos para aspirar al puesto de la presidencia de la República.  Si trabajar en puestos públicos donde se pueda cosechar fama, y estar apareciendo en todas las actividades de la farándula, y haber heredado o acumulado mucho dinero para estar pagando encuestas o entrevistas fuera requisito indispensable para aspirar a puesto público tan trascendental como la presidencia, nunca hubiera pasado por mi mente tal atrevimiento. Pero porque nuestro pueblo tiene signos de ser un pueblo domesticado, pareciera que todos esos requisitos si son indispensables; de ahí que, aunque muchos aspirantes no sepan montar a caballo, siempre los vemos en los topes; aunque no sepan bailar siempre los vemos en las tarimas; aunque nunca en su vidas hayan recogido un papel de basura, en la tele los vemos montados en un carro recogiéndola. Yo considero que los trabajos que he desempeñado hasta el día de hoy son tan importantes para el país como los de aquel otro costarricense que se ha sentado a firmar un tratado de comercio internacional, o, que desde una curul, ha defendido alguna ley. Lo que sucede es que hay quienes no han entendido que hay trabajos en silencio, y otros para hacer bulla; que hay algunos que trabajan en pisos de arriba y otros en los inferiores; pero todos tienen la misma importancia. En la construcción de un edificio, por ejemplo, es tan importante el que lo inició con la idea o el diseño, como el último que pintó las paredes. Pero lamentablemente en nuestra sociedad se discrimina al que trabaja abajo y en silencio, o que no anda en saco y corbata. Quiero decirle a los costarricenses que lo único que me ha movido en los trabajos que he escogido es la meta de ser feliz, y  ayudar a otros a que lo sean. Cuando de joven decidí estudiar teología fue con la intensión de capacitarme para orientar a jóvenes; luego cuando opté, también, por la docencia fue que ya estaba seguro de que trabajar entre jóvenes y con jóvenes era el camino para estar cerca de ellos, y ayudarlos a ser mejores personas, mejores ciudadanos y más felices. Siempre, no importa el lugar donde estuviera, y no importa la actividad que hiciera, nunca desaprovechaba oportunidad para orientar, y motivar a niños, jóvenes y adultos a tener una vida de bien consigo mismo, y con los que estuvieran a su lado. Por cierto que como profesor de artes, siempre iniciaba mis clases con alguna pequeña reflexión o breve charla con algún tema de orientación juvenil, porque mi espíritu e intención de ayudar al ser humano nunca ha estado ausente. Y luego, más adelante, como artista-pintor, cuando consideré que ya tenía el suficiente conocimiento, práctica, y experiencia en el arte de pintar, decidí abrir un taller de pintura, y un programa de TV  para ayudar a niños, jóvenes y adultos con aptitudes artísticas. Aunque mi trabajo, como el de muchos otros costarricenses haya sido en silencio y en el piso de abajo, esto no me ha librado de estar informándome permanentemente de todo lo que sucede en nuestro país; nunca me encerré en mis conocimientos como líder de jóvenes, ni como teólogo, ni como profesor, ni como artista, y menos como ciudadano de abajo. Y casualmente esas malas y decepcionantes informaciones de los medios fueron las que poco a poco me fueron convenciendo de la necesidad de hacer algo más por el país; y porque no era justo ni patriótico que yo me encerrara en mi estudio de artista pudiendo hacer algo más por la patria. Mi decisión fue desde hace dieciséis meses; no fue un sueño que tuve anoche, ni una ocurrencia de artista; siempre he tratado de ser muy coherente entre mi pensamiento de bien y mis acciones. Desde hace dieciséis meses supe de la magnitud de la responsabilidad; comencé por involucrarme de lleno con el partido; especialmente en la provincia de Limón y San José; anduve, en esos dieciséis meses para todo lado, en reuniones, capacitaciones, charlas, en distritales, en cantonales, sostuve conversaciones con personas importantes de la política, asistí a muchas convocatorias de los Comités Patrióticos porque fui y soy uno más de los que estuvimos trabajando en las calles, parques y paradas de buses, en las llanuras, contra el TLC-USA; y no dejé de escuchar programas de opinión en radio y TV. En esos dieciséis meses he tenido tiempo para escribir mucho de mi pensamiento, de las ideas y propuestas, y del programa de gobierno. No soy un improvisado, nadie me vino a tocar la puerta para proponerme como candidato, nadie me esta embarcando; y no soy de los que ahora están pidiendo 15 días más para prepararse para la convención. Créanme que he entendido lo que significa ponérsele en el camino al señor Otón Solís, líder del PAC por muchos años; entiendo sus amistades y su jerarquía. Pero desde un principio entendí (espero no ser ingenuo) que en el PAC lo que valen son las ideas y las propuestas; por eso me aboqué a poner en blanco y negro esas ideas y esas propuestas novedosas, esos plus, que me van a diferenciar de Otón Solís; porque con respecto al pensamiento e ideología PAC para el país no creo que haya diferencia alguna; y lo mismo pudo decir de los otros precandidatos. Algunas diferencias es posible que se presenten en cómo hacer las cosas. En ningún momento he sentido miedo de mi decisión; pienso que una persona a sus 62 años y en su sano juicio ya es conocedor de lo que es capaz o no, y de lo que desea o no. Los únicos temores han sido que mi mensaje no llegue a tiempo y completo al pueblo, y de que por un tiempo pierda mi tranquilidad y la paz con que vivo hoy al lado de mi familia. Algunas veces comparo esta decisión como si yo estuviera pintando (algo que me llena al máximo), pero de pronto un familiar tiene un accidente, hay que atenderlo y llevarlo al hospital, y soy yo quien opta por llevarlo; pero para esto debo interrumpir mi trabajo; aunque otros pueden llevarlo, también, pero no se deciden.  

Yo pienso que el país que nos proyectaron nuestros abuelos y bisabuelos nunca fue equivocado, que lo que requería solo era fortalecer esas ideas y esos pensamientos. Pero lamentablemente algunos de nuestros gobernantes, y otros malos costarricenses, contaminaron sus mentes y sus ambiciones con ideas de riquezas personales, falsas vanidades, y egoísmos para beneficio propio y de sus familiares.

Pero yo también tengo sueños y ambiciones; solo que son sueños patrióticos; los mismos de todos los que deseamos un país con desarrollo y progreso, pero en paz entre los ciudadanos, y con la naturaleza; de medicina universal y solidaria; de educación para todos y de calidad; de soberanía alimentaria; de trabajo, pero dignamente pagado; un país de de niños, jóvenes, y adultos con valores éticos y morales bien arraigados en sus mentes y corazones, y plenos de felicidad; donde puedan salir y recorrer calles, ríos, playas y montañas, solos o en familia, sin peligro de ser asaltados o muertos por delincuentes reincidentes; un país como lo pudiera pintar un artista que ama la vida, pero que le duele en el alma la injusticia y la desigualdad. 

-“Yo no tengo porque cambiar mi imagen”, le respondí. -”Lo haré el día que pase por mi mente engañar, aparentar, o mentir; si el pueblo me da su voto será por mis ideas, pensamientos y propuestas de bien para el país; pero nunca será por vestirme con pantalón blanco y camisa roja, y montarme a carro recolector de basura para que me vean por TV; o por ponerme saco y corbata y montarme en un caballo para un tope. Si este pueblo, una vez más, no tiene la capacidad de discernir entre los que mienten y no, entre los que solo quieren beneficiarse o no, si no tiene la capacidad de entender un mensaje diferente, sin florituras, un mensaje de un precandidato sincero, que no usa saco ni corbata, pues con dolor y resignación por el futuro del país me iré para mi casa a seguir soñando, y a seguir pintando”.

MANUEL SANCHEZ, ced. 3174347.    mlsanchezcostarica@yahoo.com 

Precandidato del PAC